1. La locura que al fin cometí (Cuento)

    Son esos 3 demonios de la triple i que acosan mis días de decadencia
    impulsivo, iracundo e insensato, las predilectas de mi lado negro y que pocos conocen.

    image



    Todo había comenzado desde que la conocí, allí fue donde todo ocurrió en una primera cita o en una primera mirada  no lo sé ,de lo que estoy seguro de que fue el primer paso erróneo que daría antes de todo acontecimiento impuro, ya llevábamos muchos años soportando y viviendo en la misma inmundicia que era nuestra vida juntos y era para ambos de igual forma, vivíamos por la obsesión de los placeres que nos podíamos dar, quizás hacer el amor tenía un odio por detrás y un masoquismo, un medio por el cual agredirnos con placer un morbo como ninguno, pero sin embargo era poco para ya tantos años, tantos años soportando la injusticia de no recibir lo que merecía como un hombre que era, perfecto como ninguno, todas se morían por estar conmigo, pero yo elegí ciegamente a ella la que convirtió mis sueños en pesadillas de las mas horrorosas que me hacían sudar de noche y observarla con odio ya despierto a su lado.
    Después de llevar una vida como la mía te habrás dado cuenta que tenía que estallar en algún momento y bueno ella gatillo toda acción, disparándome a la nuca con su falta de respeto a mi ego masculino, yo quizás no era suficiente, porque ya todo se transformo a lo monótono y común , aburrirse era de esperar si ya el tema era discutir siempre… un día ella salió bien arropada y sexy pero no para mí ya muy tarde como a las 12 de aquel día, con ese vestido que tantas veces saqué en esos meses que gozábamos  con lujuria cada instante desnudos en nuestra cama, pero aquí se volvía todo raro, no iba tan bella para mi, ese hombre que la tenía aburrida, sino que salió avisando que saldría, nada más ni si quiera excusando que iba a estar con sus amigas, esas que hablaban de mi como si me conocieran de toda una vida, reclamando cada detalle para apoyar a su amiga. Al cabo de un rato, cuando ella se digno a estar una media hora fuera de casa yo estaba sentado en un sillón, cuestionando  y discriminando cada indicio que me diría donde ella se encontraba, prendía un cigarro para calmar mis nervios de indagar tantas cosas imaginarías,pero pasó una hora y decidí salir, con mi smoking de gala para no levantar sospechas de nada malo, al contrario parecer de clase y bueno, muy pocas veces me vestía así y era solo para acontecimientos importantes donde veía que era necesario, hoy era especial sin duda porque tenía claro que hacer si la sorprendía en algo extraño.
    Me dirigí primero donde sus queridas amigas que eran dos, primero donde una rubia media moribunda llamada Adelia golpee su puerta y pregunte si había visto a mi señora, ella con ropa para dormir me afirmo que no sabía nada, me miro con desprecio para luego cerrar la puerta, esto ya me parecía raro porque siempre se juntaban todas en casa de ella… fui unas cuadras mas allá donde vivía Irene e hice lo mismo, golpee su puerta y pregunté por mi señora y nada, solo se sorprendió probablemente por mi tenida tan formal, de seguro imagino que iba a alguna cena romántica, después de que me cerro la puerta en la cara sin decir adiós empece a vagar, mi curiosidad me llevo a ir a la plaza, locales nocturnos y algunos restaurantes que se mantenían abierto hasta ciertas horas de la noche, pase por unos cuatro en las avenidas que rodeaban el centro y precisamente en el ultimo que me digne a observar por la ventana, vi a una mujer con el mismo vestido pero con un hombre, coqueteando imprudentemente, como tenía paciencia espere afuera del restauran  precisamente al frente sentado entre un auto y un grifo que cubrían parte de mi por si alguien se asomaba a ver, eran ya las 3:14 había esperado mucho y por fin salió el vestido que observaba, precisamente era ella, la mujer que ha vivido en mi casa lo suficiente como para respetar mi persona, iba acompañada de ese hombre, mas alto que yo, con mas atributos de los que me podía ver frente a un espejo, los seguí pero con una distancia prudente, se veían contentos y borrachos por la forma en que caminaban, ella ilusa se despidió de un beso algo excesivo en una esquina cerca de mi casa, de seguro para no levantar sospechas por si yo andaba merodeando tarde, se equivocaron yo los seguía, el se digno a retomar su camino y como iba detrás lo observé de frente, era obvio el no me conocía ni si quiera una pizca como para que le llamara la atención mi persona; mientras tanto ella se dirigía a mi casa tan estúpida e inconsecuente de todo lo que ha provocado, agarre una roca grande como mi mano empecé a caminar mas fuerte y en cuanto me la tuve a unos pasos de mi la golpee en la cabeza, en esa cabeza tan blanda como la sentí a través de ese golpe gratificante, ella callo de frente para entonces levantarla a los segundos valiosos que eran aquellos, la llevé al patio de mi casa que ya estaba frente a mis ojos, justo debajo de ese árbol que hacia ver todo tan oscuro a su sombra y a la poca luz de la noche, no perdí mas tiempo, entré a mi casa saque mis herramientas entre ellas un martillo, una pala y un cuchillo para cortar carne, primero sin pensarlo martille su cráneo escuchando placenteramente esos crujidos y primeros agobiantes ruidos que salían de su boca putrefacta, maloliente a alcohol,  tras los primeros golpes su calavera frágil se hundía e hinchaba en algunos lugares de ella solo oía murmullos, pero mas disfrutaba el morbo de todo esto, su pelo claro se teñía de sangre haciendo un marrón oscuro muy hermoso para el ambiente que reclamaban mis deseos, cuando ya me cansé decidí agarrar ese cuchillo que muchas veces ella uso para rebanar la carne magra de los animales que satisfacían nuestra hambre, hoy se utilizaba para ella empecé por su estomago, siempre tuve esa intriga de ver sus viseras, hoy pude hacerlo lo cómico era su vestido que tan bello era se tornaba de otros colores y le daba unos toques diferentes mientras cortaba, también sus senos fueron victimas del filo, era interesante marcar una nueva geografía y delimitar nuevos limites en sus partes, sus brazos débiles nunca habían estado tan abiertos para recibir un abrazo mío o por lo menos que yo recuerde, quede ensangrentado con mi buena vestidura, solo faltaba su sangre para hacer esta noche tan especial, agarre la pala con tanta fuerza que pensé en cavar dentro de ella, pero preferí no dar la oportunidad de que descubrieran la obra de arte que creaba en mi patio, hice un hoyo un tanto profundo lo suficiente como para meterla dentro, y así fue cabía de manera precisa, le lancé la tierra igual con fuerza cosa de gozar ese día, en cuanto la cubrí por completo me senté y observé, el árbol manchado como también el pasto, que mejor recuerdo podía tener  , con los días ese rojizo esmalte, barnizaría cada sector que alcanzo esas gotas… me reí como nunca,el cielo parecía una fotografía era todo tan perfecto la luna y sus nubes quietas dando lugar a mis placeres mas íntimos  finalmente me entré, quite la ropa y decidí dormir, nunca más tuve pesadillas, la extirpe de mi vida, sonreí por días y retome el camino de no estar con ella, mantenerme solo y calmado.

    M.L

  2. Poema a primera vista

    Fueron tan solo unos escasos 5 segundos, donde pise tal vez tu huella, respire quizás tu aire, posiblemente rocé tu sombra, pero con tal certeza puedo decir que nuestros ojos se encontraron en una misma mirada, desnudando nuestras almas… pero fue tan corto el tiempo, tan corto el tiempo… que quede mudo y tú, devoto reflejo mío, no hubo muecas ni mas segundos para los dos, solo un deseo por buscarte y espero que un deseo por encontrarme…

    M.L

  3. La curiosidad condena


    Y bueno así fue como corría tras esos pasillos, cegado por la oscuridad y esa escasez de velas que rodeaban el camino interminable, debido a eso me encuentro escondido y le tengo temor a volver a estar en ese odioso lugar, volvamos a recordarlo ya que será difícil de extraer en varios días de mi cabeza de hecho me arriesgo a decir años o quizás nunca y me acompañe hasta la otra vida…

    -Todo comenzó una tarde donde reposaba tras una ardua jornada laboral, donde todo había salido prácticamente bien y me encontraba conforme conmigo mismo, como solía ser siempre, ese mismo día decidí salir y hacer uso de mis ganancias del trabajo temporero, fui a la plaza  no quise llamar a ninguno de los que denomino amigos porque viven ocupados y según he aprendido desde que salí del colegio que no puedo disfrutar de las amistades y fue cuando me dediqué a pensar eso que recordé que con un colega hablábamos de lo que haríamos en la tarde y el menciono que iría al centro a comprarse una camisa y eso me incentivo mas a querer ir, entonces emprendí el camino saqué mi billetera y cambié de pantalón, me aseguré de la billetera por si me decidía por algo novedoso, al cabo de un rato llegue y observe la primera banca vacía y fui a sentarme, me dedique a observar a mi compañero de trabajo pero pasaban minutos y no tenía indicios de él, lo que si, cuando ya llevaba unos 30 minutos mi atención fue dirigida hacia un grupo de personas, vestidas de negro y un tanto moribundas, entre esa curiosidad humana por comprender a otros diferentes a ti, los seguí, de hecho recorrí unas cuantas avenidas, hasta que llegaron a un sendero un tanto rural ya fuera de la infraestructura de la enorme ciudad, en ese momento me percaté que uno de ellos se quedo mas atrás y como no quise ser evidente seguí caminando, ni si quiera dirigí una mirada a el, solo pase al lado el cual fue un gran error, sería el principio de una gran odisea, cuando ya lo adelanté el se digno a caminar atrás mío y el grupo de adelante empezó a disminuir su paso, me sentí rodeado y solo quería escapar pero temía encontrarme con mas de ellos en el trayecto que ya recorrí, en ese momento solo pensaba en blanco y así fue como de ese tenso momento llegué a una casona intento de barroco, se veía gran dedicación pero no un buen arquitecto de por medio, de tantos años viviendo en esta ciudad, me sentía ajeno a este sitio, el grupo de en frente paro y yo me situé al lado, luego el que iba a mi sombra me encerró posándose sobre el otro, todos ellos al mismo tiempo dijeron algo en otro idioma, quizás latín o algo así, desconozco sobre lenguas extranjeras pero yo moví la boca intentando imitar el sonido para verme como uno de ellos y no causar repercusión, luego se arrodillaron y acompañe a esa acción para luego entrar a ese pasadizo oscuro… cuando ya había entrado a ese templo fuera de mis culturas religiosas, sentí miedo porque la oscuridad y la vaga utilidad de velas mas el atardecer no me dejaban ver mucho y solo  caminaba recto como creo que debía ser… llegamos a una especie de santuario donde casi al final del lugar en medio de unos bancos estaba un recipiente pero no me dejaron ver ya que tuve que imitar la conducta de estos tipos y se detuvieron, llego de un extremo donde había una puerta un caballero con capucha negra, cintas y adornos rojos, él se subió a la especie de altar saludo con un gesto calmado de mano y lo primero que dijo fue “tenemos un nuevo devoto que venga y se dirija a su iniciación” allí yo casi involuntario camine, un tanto tembloroso y me gane en frente de señor y me llamo la atención con un tono de voz soberano, me dijo no me observes a los ojos niñato, allí comprendí que debía mirar mis pies, lo hice y empezó a decir algo como “damos inicio a  una nueva alabanza, hoy con motivos de este ingenuo devoto que por su aspecto debe estar perdido por estos lados, pero hoy le daremos la bienvenida y su inicio, “bajo todo el respeto de nuestra deidad que encarno en judas iscarionte así como el ángel que expulsaron del reíno  de los cielos y hoy gobierna en nuestras tierras” me quedé en un silencio mental que ni mi conciencia se digno a modular palabra alguna por el temor a faltar el respeto, pero luego de esa llanura entre en crisis y según comprendí estaba en una secta pero tan pronto reflexionaba, el   señor extrajo una carta roja la cual la mostró al cielo y la parte de atrás al suelo, con el pretexto de decirme híncate y luego me sigues, él dio una vuelta y me mostró su espalda donde tenía unos símbolos difíciles de explicar dibujados en su túnica.
    Se paró y salió de su podio, lo seguí por un pequeño pasillo sin mas que su compañía fui a su mismo paso de todos modos y me hizo observar ese recipiente y vi algo horroroso, eran extremidades cortadas y sumergidas en una agua rojiza medía marrón ya que solo se iluminaba de velas el cuarto, mientras yo miraba con mucho temor me dijo calma, estas personas solo cometieron el error y tuvieron que pagar su castigo, titubee un tanto y sumergió su mano para luego lavarme la cara con esa sangre y por ese mismo temor no salí escapando, bautizado fui para luego ser tomado de un brazo y guiarme a otra habitación, me llevo a una al lado contrario de la que ya había conocido, cruzándome por delante de los que asistieron al encuentro, pensé en escapar y crean que justo en el pasillo en donde creía estar esa salida me arrepentí por el temor de ser “castigado”, en eso llegué a ese salón donde había una persona completamente desnuda, con mal olor y moribunda como todos aquí, se cerro la puerta y el tipo se acerco y no tenía una oreja, me tomó los pies y grito “que se haga la voluntad” luego por mi espalda un algo filoso rozo mi camisa rasgándola en ese momento grité desesperado pero mis pies estaban rodeados por esos flacos brazos temía caerme, me quitaron la camisa a la fuerza y me la mojaron con algo que me hizo tener escalofríos al instante, me habrán pasado una lata la cual me hizo agonizar en griteríos  ya que me recorrió de extremo a extremo desgarrando mi piel fría escribían algo lo deduje por los movimientos en mi carne eran pequeños pero con forma, me botaron al suelo y me tocaron las heridas ya llorando me encontraba y habrán sido solo unos 10 minutos allí pero fue muy extenso ese tiempo, hablaron nuevamente en ese “latín” y hacían odios sordos a mis súplicas me pararon entre los dos y me hicieron salir de la habitación iba casi corriendo mas bien trotando, el  señor de la ceremonia iba callado no decía nada por mi llanto ni por mi apuro, pero en cuanto llegué a el espacio principal donde observe a los malditos tipos que seguí hasta acá paré y observe que ellos se habían agachado cuando vieron mi persona, el otro tipo subió a su altar y me lancé a correr por ese pasillo que les decía al principio llegando al fin a la salida, sin mi camisa y sangrando, los pantalones salpicados con sangre según veía esas manchas oscuras y ya de noche por cierto, corrí como nunca pero mientras mas me agitaba mas derramaba mi sangre miré hacia atras y no había nadie, me digne a caminar pero rápido para luego desmayarme y despertar ya en la primera avenida donde me recogió alguien y aparecí en el hospital, atontado donde lo primero que me preguntaron fue donde fue mi ultimo recuerdo porque tenía escrito a tajos con sangre seca “dare diabolo anima meam” o dicho en español “dar mi alma al diablo” en ese entonces comprendí el contrato que firme… y a que me condené.

    M.L

  4. leaufroide:

    Peiper’s honours

  5. Correlación III


    -El deseo que se convierte en la concepción de una nueva aventura
    que nos incita a flagelar nuestros cuerpos sin juicio y con demencia
    embriagados por una sobredosis de besos lujuriosos y adrenalina 
    tu piel se convierte en un medio nocivo, por donde transita los dos cauces
    juntando una río de sudor que desemboca en las montañosas sábanas
    que son el terreno donde activamos los dos cuerpos en movimiento
    esa ola de gemidos y gritos satisfactorios, que pone un ambiente turbio para el instintivo sujeto que acercara su oído a contemplar el acto ajeno, quizás ser descubiertos no nos afectaría del todo, ya que somos tan imprudentes que ni el crujido de la cama es un descuido para nosotros, agrietando la madera de esta despreocupados del todo.
    Pensemos como comenzamos, tímidos y avergonzados, sin conocimiento alguno del apetito sexual foráneo, besándonos cuidadosamente sin errores, con preocupaciones de por medio,
    luego la ansiedad de pronto al descubrir el paisaje de nuestros cuerpos, pasa a ser un trámite menos por firmar y con besos seguimos al siguiente que sería conectarnos lentamente, moviéndonos con pausa para luego desatar al animal ávido que habita en nuestra mente, el placer nos domina y eriza la piel, nos hizo reírnos gozosamente aclamando a afrodita que nos dejo  intimar a vista de ella , alabando nuestras almas que disfrutan complacerse. 

    M.L

  6. Purgando el recuerdo

    estoy donde precisamente muchos compartimos un síntoma en común
    acá la frialdad arremete el corazón sensible que drena lagrimas rojizas
    nutriendo cada segundo de agonía dando vida al cerebro acomplejado
    y minuciosamente las venas en silencio transmiten veneno que pudre el alma haciéndonos aclamar la salud primeriza del corazón detonante

    todo es provocado por un mismo ser, que no tiene derecho a mención
    haciendo pecaminoso aludir a rezos para ver desear lo indeseable
    con esa ilusión tan verídica, que no da tiempo para elegir un reaccionar
    abatiendo cada sueño como quitando una sonrisa de un rostro risueño

    te considero inocente, frente al desafío bélico que elegimos tomar
    pero si te culpo por las ultimas palabras que dictaminaste tan fría
    “veté de mi vida o yo me iré de la tuya” y aquí me encuentro distante,
    ,sin expresión, junto a otros más que se fueron de la vida misma
    “recurriendo a tomar el viaje del recuerdo hasta el destino olvidar”

  7. ¡REBLOGUEA Y LUEGO UNDE EN LA IMAGEN! (; No te arrepentirás.

    image

    :’D

    AWWWWW :’)

    :’) *-*

    jkasfjkjafk :3

    ashkfbasdfgsadbvfahkfaskvaskjk :’) 

  8. El instintivo sujeto.



    TÚ, querido ser que me acompañas desde que tengo conciencia

    que apelas a mi instinto para cometer actos sin previo aviso.

    TÚ, que me pones en contra, ocasionalmente de mis mismos principios 
    y que produces una aguda loquera, que anexa lo contradictorio.

    Tú, petulante ficticio que variadas veces terminas ganando aquella lucha, generando un silencio que como arrepentido se vuelve ofensivo.

    Tú, altanero sentimiento, gozas de inducir tus influencias sobre mi imagen, oscilando mi esencia que queda tras tus patos aberrantes.

    Tú, ser imperante que colonizaste sin advertirme de tu capacidad irremediable de ser un insubordinado. 

    Tú, sombra en mi compañía, vigilia en la noche, amante compañero de hazañas, tras los pasos que desgastan la suela de mi vida.

    Tú, finalmente, el demoníaco alado de mi guarda, te agradezco todo este tiempo tu largo pero no desprestigiado accionar.

    Tú, ya que en tiempos de infortunios, das la cara por mi ser cobarde, transformando mi ser dócil en un reacio antagonista.

    (si bien no puede ser considerado bueno, de contentos también conocemos la infelicidad impetuosa, así como de seres buenos también famosos villanos).

    M.L

Sobre mí

Matias Lagos , me gusta escribir poesía , explayarme mediante frases filosoficas ; juego RUGBY en Caimanes R.c de posicion Segunda Linea , mido 1.80 y pretendo crecer mas , askeame cualquier wia :3 jaja

"Cogito ergo sum"

blog de poemas:

http://al-reverso-de-tu-foto.tumblr.com/

contador de visitas
contador visitas